Liderazgo y Coherencia
La persona es lo más importante en una empresa. Cuidar a los empleados garantiza la fidelidad de los clientes a la marca.
María Gabriela Cardozo
1/24/20262 min read


¿Te ha pasado que ves personas que sin tener cargos de autoridad, tienen una capacidad especial para liderar personas?. Y por el contrario, ¿haz tenido contacto con gente que aun teniendo autoridad y poder en las organizaciones, parecen no tener ningún tipo de influencia ni liderazgo en su equipo?.
Esto sucede porque las personas preferimos escuchar a personas coherentes, personas que no exigen más allá de lo que es capaz de dar. Todos necesitamos y anhelamos sentirnos amados. A ningún ser humano le gusta sentirse usado. Incluso si trabajamos por un salario y prestamos un servicio, la dignidad que tenemos todos es algo de lo cual no nos podemos despojar.
Hablar del amor por las personas a nivel empresarial, suena muy raro, porque temas humanistas, filosóficos y espirituales son muy pocos valorados frente a la productividad y a la competencia. Se nos olvida que los negocios son realizados por personas y que las personas tenemos una dimensión espiritual.
De nada sirve capacitar al equipo sobre técnicas de atención al cliente y calidad de servicio, si no profundizamos en nuestra calidad humana. ¿Cómo vamos a tener clientes felices si no tenemos empleados felices?. ¿Y cómo vamos a tener empleados felices si no tenemos jefes felices?. Y lo mismo sucede con el buen trato, con la empatía, con la iniciativa, con la creatividad, con todos los valores.
Así como se invierte en máquinas, auditorías, tecnología, debería invertirse también en la formación humanista de todos los colaboradores, porque allí radica la fidelidad tanto de los trabajadores como de los clientes.
Poner al ser humano en el centro de las estrategias de la empresa, garantiza el bienestar de todas las personas involucradas en el negocio. Un trabajador motivado, agradecido y contento trabaja mucho mejor, trata mejor a los clientes y su forma de ser, enriquece los valores de marca. Una experiencia extraordinaria, no solo incluye campañas publicitarias en redes sociales, ni estrategias de empaque ni promociones y ofertas especiales. Los calientes valoran por encima de todo el buen trato y la cultura del servicio. Un cliente feliz es un cliente fiel a la marca.
La coherencia de vida es la esencia del liderazgo y eso no se improvisa ni se disimula, simplemente se vive y se construye día a día.
