Suelta el látigo

Disena un sistema de indicadores de productividad y olvidate de perseguir a la gente.

Gaby

1/14/20261 min read

Deja de evaluar la productividad de tu equipo solo con tu mirada. Lamento decirte que no es la mejor estrategia. Te encontrarás con personas que parecen ser muy activas pero que no rinden, y otros que, aunque están quietos, son muy productivos. Además, se fomenta una cultura de dictadura empresarial, donde los colaboradores aprenden a ocultar y a mentir.

Dependiendo de cada rol, puedes crear indicadores de gestión simples y fáciles de medir como por ejemplo:

Cantidad de clientes atendidos

Cantidad de pagos realizados

Cantidad de llamadas gestionadas

Cantidad de quejas y reclamos recibidos

Cantidad de clientes satisfechos e insatisfechos

Cantidad de clientes recurrentes

Nivel de satisfacción de los clientes

Cantidad de unidades producidas

Y así sucesivamente, ajustando a la naturaleza de tu organización. Como líder, tu rol no es perseguir a las personas para que realicen su trabajo de cierta manera o en un tiempo específico. Cada persona es diferente y tiene su propio estilo de trabajo.

Además de medir, es esencial recompensar el esfuerzo en función de las metas alcanzadas. No es lo mismo trabajar por un salario fijo que por metas de productividad. Cuando hay un motivo para trabajar de manera más eficiente, es más probable que se logren buenos resultados.

Tú, como empresario o gerente, te comprometes más con lo que hay que hacer porque entiendes la ganancia que está en juego. Tu equipo funciona de manera similar a ti, compartiendo tus mismos deseos y aspiraciones por una vida mejor.

#QueTalSi el tiempo y la energía que dedicas a supervisar a tu equipo los utilizaras para crear un sistema de indicadores de productividad que muestren la verdadera situación en tu empresa, permitiéndote así dedicar más tiempo a explorar nuevas maneras de crecimiento para la marca.

Si necesitas mi asistencia con este sistema de indicadores de productividad, contáctame a gabriela1601@gmail.com

Recuerda que el valor de tu marca está ligado al talento de tu equipo.

Un abrazo, Gaby